¿Cómo enfrentar el IVA del 19 % al ir a mercar?

Mucho pregona el Gobierno que los productos básicos de la canasta familiar quedaron exentos del impuesto sobre las ventas (IVA), pero, ¿qué pasa con el resto de los artículos? Una visita rápida a un hipermercado da las primeras pistas y es así como el yogur, el jugo de naranja o la albahaca y la yerbabuena empacadas, ya se cobran con la tarifa plena de ese impuesto: 19 %.

En ese contexto, ligas de consumidores, academia y firmas especializadas en mercados empiezan a elaborar reportes sobre el impacto de la norma que entró en vigor el primero de enero, y a recoger ideas e iniciativas dirigidas a la ciudadanía sobre cómo hacer compras inteligentes y que estas les permitan hacer rendir el presupuesto.

En algo que coinciden la Asociación de Consumidores de Medellín, los docentes de la Universidad de La Sabana y los analistas de Sinnetic es que las plazas de mercado volverán ponerse de moda como los puntos de compra para el abastecimiento del hogar.

También señalan que ante el incremento de 3 puntos en el IVA, las familias deben optar por estrategias concretas para no ver afectado el presupuesto. Recogimos algunas ideas que podrían ser útiles.

Austeridad en la compra y en el uso de los productos

Para Anselmiro Bañol, presidente de la Asociación de Consumidores de Medellín, ante un encarecimiento de la canasta familiar la clave es clara: “Hay que ser austeros y sumamente cuidadosos no solo en la compra, sino en la utilización de los productos”. Para el dirigente, una práctica frecuente en los hogares es el desperdicio de comida: “Solo basta mirar las canecas de basura con comida vinagre o quemada. Frente a esto la recomendación es sencilla, prepare las porciones que va a consumir, y con esto garantiza que el gasto se reduzca o que al menos se mantenga”. En línea con esto, la Asociación de Consumidores también asegura que una lista de compras resulta de mucha ayuda a la hora de ir a mercar, así evita un gasto descontrolado en la tienda y hasta optimiza el tiempo que emplea en esta tarea. Otro factor que sugiere mirar Bañol, tiene que ver con las cantidades que se compran en las tiendas o supermercados. “Una práctica que se está aplicando es que ahora nos están vendiendo libras de menos de 500 gramos, así que no se necesita ser un gran matemático para saber que uno está comprando menos y eso se tiene que sentir”. Por último: “Aplique la cultura del rebusque”.

Decisiones estratégicas frente al consumo

Gabriel Contreras, director de la firma de consultoría Sinnetic, sostiene que la reforma está presionando la competencia, pues al percibir un aumento de precios, el consumidor tiende a buscar nuevas alternativas, se sensibiliza a las ofertas y considera nuevas propuestas. Para entender qué está pasado, Sinnetic estudió 6 tipos de hogares: el hombre soltero joven, la mujer soltera joven, pareja recién casada sin hijos, pareja con hijos pequeños, hogares con hijos mayores y hogares con hijos adultos que se han ido de casa. En los dos primeros casos (hombre o mujer, jóvenes y solteros), uno de los hallazgos es que estos están prefiriendo comprar marcas más económicas e ir a la plaza de mercado. Los recién casados consideran que han subido de precio embutidos, aceites, grasas, frutas y verduras, y ahora prefieren comprar en las tiendas de barrio. Los hogares con hijos pequeños o mayores están optando por reducir los gastos de entretenimiento y migrando hacia canales más económicos y a marcas de menor valor. Los hogares con hijos adultos que se han ido de casa perciben alzas en productos de higiene personal y medicamentos; para ahorrar buscando promociones y descuentos.

Saque tiempo para ir a mercar, compare

No compre en el primer lugar que vio la mercancía. Si va mercar saque el tiempo necesario para eso, esto le permitirá visitar varios lugares y comparar precios. María Teresa Macías, profesora de Economía de la Universidad de La Sabana, propone asignar un presupuesto para gastos de alimentación e higiene. “Compare precios, visite plazas de mercado o compre marcas propias de los supermercados. Lo ideal, compre directamente los alimentos a los campesinos así se evita pagar el sobrecosto que cobran los intermediarios”, dice. No olvide que las marcas de más valor y más rentables para el almacén, estarán donde sus ojos puedan verlas sin mayor esfuerzo. Mire hacia arriba y hacia abajo antes de elegir.

Sustituya alimentos caros por baratos

Pareciera el consejo de un nutricionista, pero no lo es: pueden reemplazarse alimentos que estén costosos por otros de menor valor. Es el caso de la carne que, aunque está exenta de IVA, tiene en algunas leguminosas como el fríjol o la lenteja, una posibilidad de sustitución. Así mismo, la Central Mayorista de Antioquia sugiere que por estos días en los que el fríjol blanco se cotiza por encima de los $7.000 el kilo, este puede reemplazarse con otras variedades de fríjol que tienen un menor valor o garbanzos. Otros cambios que se sugieren son: guacamole en vez de mayonesa, quinua como sustituto del arroz, vegetales y carnes enlatados por vegetales y carnes frescos. Será clave educar tanto el paladar como el cerebro.

No compre más de lo que requiere

El portal de finanzas personales edmond.com.co sostiene que los supermercados están diseñados para hacer que la gente compre más cosas de lo que debe. “Su organización, ambiente y colores son estimulantes para el cerebro que se deja engañar y gasta más de lo necesario”, asegura. Una de las estrategias empleadas por el comercio es que los productos de la canasta familiar, es decir los del día a día, siempre se encuentran en la parte final de la tienda. De este modo, el consumidor está obligado a cruzar el almacén de principio a fin para adquirir lo que buscaba, y en el recorrido se antoja de otras cosas. Hasta haciendo la fila para pagar, hay a la mano muchas cantidades de productos que invitan a llevarlos al carrito, en paquetes individuales que parecen de bajo costo.

Considere estas opciones

Desde la Universidad de La Sabana también se plantean otras fórmulas para economizar: pague en efectivo todas las compras pues existe un factor psicológico que hace que se gaste más cuando se paga con tarjeta de crédito. Esto le evitará asumir el costo de los intereses. Si tiene espacio en su casa, evalué la alternativa de alquilar una habitación que puede proporcionar ingresos mensuales. Comparta el vehículo con compañeros de trabajo o vecinos, mantenga las llantas con buena presión para disminuir el consumo de combustible y evite prender el aire acondicionado. No olvide bajar el pago de las facturas de agua y energía. “Ante las dificultades económicas de 2017, o salimos a marchar u organizamos lo mejor posible el presupuesto familiar”, concluyen los expertos.

¿Cómo podemos ayudarte?